Las empresas españolas prevén que el estancamiento de nuestra economía continuará

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El 61% de las empresas españolas de entre 100 y 500 empleados es pesimista respecto a la evolución de la economía nacional en los próximos 12 meses. El barómetro de optimismo empresarial de Grant Thornton, resultado de restar al porcentaje de optimistas el de pesimistas respecto a las perspectivas económicas del país, muestra una mejora de siete puntos respecto al trimestre anterior, pero sigue siendo notablemente negativo (- 43 puntos). Este trimestre se produce un significativo aumento del porcentaje que no sabe bien que pensar y sin declararse pesimista tampoco se define como optimistas a un año vista. Así, nuestros empresarios y directivos vuelven a situarse entre los más pesimistas del mundo, junto a japoneses y griegos.

Perspectivas de los empresarios para la economía española

Mientras en el resto del mundo se aprecia un rebote del optimismo durante los últimos dos años, la confianza de nuestros empresarios, después de una caída aún más brusca que la registrada en la mayoría de los países, muestra una evolución plana que contrasta con la recuperación de expectativas de la Unión Europea en su conjunto. Para José María Fernández, director general de Grant Thorton en España, “aunque desciende el porcentaje de pesimistas, los resultados del segundo trimestre muestran un profundo desánimo en las empresas españolas que empiezan a mostrar su agotamiento ante una situación económica en la que hemos tocado fondo, pero no para volver a subir sino para permanecer cerca del suelo.”

Evolución del barómetro de optimismo empresarial

Bajan las expectativas sobre los propios negocios

En esta última edición de 2011 se registra también una caída en las expectativas de las empresas sobre la marcha de sus propios parámetros empresariales. No obstante, siguen siendo más las que esperan mejoras en los principales indicadores de sus negocios, salvo en los precios, que las que temen un empeoramiento. Los niveles de optimismo de los empresarios y directivos españoles sobre la evolución de sus propias compañías son, sin embargo, bajos si los comparamos con otros países europeos en dificultades como Italia e Irlanda, aunque en general superan con creces los de la muy deprimida Grecia.

Comparativa de las perspectivas para la propia empresa

Respecto al trimestre anterior, las previsiones de inversión en nueva maquinaria y en I+D son las que más se resienten, en consonancia con las perspectivas de crecimiento estancado y difícil acceso al crédito, y caen 13 y 19 puntos respectivamente. Desciende también las perspectivas de incremento de facturación, rentabilidad y exportaciones (8, 4 y 6 puntos respectivamente), algo que para Fernández “demuestra una moderación de expectativas en aquellas empresas con actividad en el exterior, que fueron las primeras en prever signos positivos una vez pasados los momentos más duros de la crisis y siguen siendo, no obstante, las que están capeando con más éxito el temporal ”. Las empresas tampoco consideran que, descontando el efecto del incremento de impuestos, la situación sea propicia para una subida en los precios de venta de sus productos y servicios con una mayoría (53%) que piensa que estos se mantendrán igual durante los próximos meses y un 23% que espera incluso una disminución.

En cuanto al empleo, la aparente buena noticia de un incremento del porcentaje de empresas que confían en poder ampliar su plantilla durante los próximos doce meses (el 22% frente al 18% en el cuarto trimestre de 2010) queda neutralizada por un 21% de compañías que temen despidos en este periodo. La mayoría, el 57%, piensa que sus plantillas se mantendrán sin cambios con lo que las esperanzas de disminución del desempleo se desvanecen.

El acceso al crédito, la mayor dificultad para las empresas

Como en el trimestre anterior, el acceso a la financiación a largo y corto plazo vuelve a ser la principal dificultad para el crecimiento que señalan las empresas. La novedad es que el coste de la financiación es ahora la segunda mayor dificultad que afrontan los negocios. “Los empresarios están viendo en las últimas decisiones del BCE y en la inestabilidad de la zona euro signos de una subida moderada pero sostenida de los tipos de interés”, explica José María Fernández.

Principales obstáculos empresariales

La morosidad sigue aumentando

La evolución de la morosidad es otra muy mala noticia. El 28% de las empresas españolas encuestadas declara que los impagos de sus clientes han aumentado respecto al año anterior, y otro 55% dice que se han mantenido en niveles similar, lo cual resulta dramático, ya que el año pasado fueron un 60% los que apreciaron un aumento de la morosidad respecto a 2009 y el efecto se acumula.

Evolución de la morosidad

Para afrontar este problema el 82% de las empresas realiza, sistemática u ocasionalmente, análisis de riesgos de sus clientes. La asignación de un encargado interno de gestión de cobros es también una medida popular utilizada en el 76% de las empresas. Otra solución es exigir el pago al contado, algo que aplican el 69% de las empresas. Otras medidas como cobrar todo o parte por adelantado, recuperar el IVA de facturas no cobradas, presentar demandas por impago ante el juzgado, contratar seguros de crédito o aplicar intereses y costes de demora son también utilizadas por entre un 60 y un 65% de las empresas. Por el contrario medidas como la externalización de la gestión de cobros (32%) o el fraccionamiento de las facturas (37%) se sitúan entre las menos aplicadas por los empresarios.

Medidas contra la morosidad adoptadas por las empresas españolas

Medidas contra la morosidad

El optimismo mundial se resiente tras un convulso primer semestre

Aunque los niveles de optimismo empresarial en el mundo siguen siendo más altos que el año pasado, la recuperación de la confianza ha sufrido un brusco parón en el segundo trimestre. El convulso semestre de revueltas, catástrofes, subidas del precio del petróleo y volatilidad en los mercados ha afectado al alto nivel de optimismo que venían mostrando los países emergentes y, particularmente, Latinoamérica.

Perspectivas evolución de la economía

Mientras que la media mundial desciende 3 puntos, las economías clave de Latinoamérica han rebajado en 15 puntos la euforia que mostraban en el primer trimestre del año. Así Chile, con una caída de 10 puntos pierde el primer puesto del ranking de optimismo empresarial de Grant Thornton que pasa a ser liderado por India. Argentina rebaja en 30 puntos el optimismo de sus empresarios mientras que Brasil pierde 24. El aumento de la inflación, que se sitúa en el 6% en Brasil y alcanza el 10% en Argentina, puede estar detrás de esta pérdida de confianza ante la posibilidad de un recalentamiento de las economías. “Es significativo que en nuestro estudio el 54% de los empresarios latinoamericanos prevean incrementos de precios. Si a eso le añadimos que la escasez de mano de obra cualificada dificulta la contención salarial, los miedos de estos países podrían estar justificados”, señala Fernández

Otras potencias emergentes como China (-15 puntos) ven caer también sus niveles de optimismo empresarial y el conjunto de los BRIC pierde 13 puntos.

Revueltas y catástrofes

En esta edición del estudio se preguntó también sobre el impacto que las revueltas árabes están teniendo sobre las empresas. En España, un 29% de los negocios declara haber sufrido efectos negativos a causa de la inestabilidad en el norte de África, un porcentaje ligeramente superior a la media global que se sitúa en el 26% y que se explica, según Fernández, “por la alta dependencia energética del exterior en España”. Sólo un 5% de las empresas españolas declaran haber sentido un efecto positivo en el segundo trimestre del año. La inestabilidad en buena parte de las orillas mediterráneas, que debería beneficiar a nuestros ingresos turísticos, es de esperar que repercuta con más fuerza en la temporada alta del sector.

La lenta recuperación del optimismo en Japón, iniciada en los últimos trimestres, se ha visto lógicamente interrumpida por el terremoto y la crisis nuclear. Aun así la caída del ánimo empresarial, de sólo 4 puntos, ha sido menor de lo que cabía esperar. “Aunque es tentador sumarse a la teoría de la catástrofe como catarsis, lo cierto es que, independientemente del terremoto, Japón lleva años sumido en sus problemas estructurales y sigue en el último puesto de nuestro ranking de optimismo empresarial, posición que ocupa desde hace años”, opina Fernández. “Si es cierto que la tragedia puede haber servido para estimular el espíritu de lucha de los japoneses por la recuperación, tardaremos aún tiempo en confirmarlo”, concluye.

Ranking de optimismo empresarial de los países Barómetro de optimismo:
Porcentaje de empresas optimistas menos porcentaje de pesimistas sobre la evolución de la economía de su país en los próximos 12 meses.

Ranking de optimismo